¿Quién soy?

Yo soy Cocoliso, el gnomo más viejo de esta comarca, también dicen que soy el más gruñon.

Eso lo dicen los pendegnomos, que aun no han vivido los 342 años que llevo yo de vida, de los cuales 300 llevo viviendo en Argentina, y casi 200 en Chascomús.

LLegué a estas salvajes costas sudamericanas con apenas 42 añitos, un jovenzuelo inexperto.

LLegamos a la patagonia en una goleta irlandesa, junto con otros refugiados y hambrientos, también con algunos elfos de Inglaterra, algunas hadas de Escocia, y unas pocas brujas de toda Europa. Nosotros, un grupo de 90 gnomos, partimos hacia la  cordillera, y establecimos una primera colonia en El Bolsón, ahi se quedaron los mas haraganes, decían que con unas pocas tierritas y frutos rojos se conformaban, pocos años después se dividió la colonia y algunos partimos mas al norte.

Los más flojos y débiles de carácter se quedaron en San Martín de los Andes.

Nosotros seguimos nuestro caminito hasta llegar al mar, en la costa se quedaron los mas cómodos y fashion.Se quedarin en Pinamar y sus alrededores.

 Los más jóvenes, inteligentes, valientes y por que no, los más bonitos nos llegamos a Chascomús, tierra de malones y lagunas.

Con los indígenas nos llevamos muy bien, ellos heran recolectores, cazadores, pescadores y no les gustava la carne de gnomo, despues de comerse a ono o dos decían que somos pura piel y huesos, ademas de duros y gritones. Los muchachos no querían candombe.

Además les enseñamos algunas cosas, por ejemplo a hacer licor de mandarinas, a practicar el kamasutra y otras cosillas que no vienen a cuento en este momento.

Habia que verlos, mamados con el licor de mandarinas y ensayando algunas posiciones del Kamasutra, lástima que todavía Daguerregnomo no habia inventado la fotografía.

Al poco tiempo llegaron los españoles, y ahi es cuando pasamos a la clandestinidad, ya sabíamos como quemaban a todos los que no fueran como ellos, de eso huimos de Europa.